Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

lunes, 20 de abril de 2009




Hola

Los niños de mi pueblo te saludan

con un hola de tardes brillantes,

de días sin tiempo y sin rencores,

revestidos de pura inocencia,

con sus sudorosas caras regordetas,

ahítos de juegos primeros,

y con esa mirada curiosa,

de cordero del sacrificio,

que apenas indaga en tu fondo.

Años vendrán que han de callarlos

y convertir sus ojos en brasa polvorienta,

en rescoldos que apenas reflejen

el fulgor de esas tardes brillantes

en que a uno le decían hola

sin ocultas intenciones,

sin arañar desafiantes otra alma.

Pero aún es ajeno a ellos el tiempo,

ya añejo para tu mirada adulta.

Para los niños de mi pueblo

un hola y un gesto amable ahora

crean aún un mundo de cercanía,

alejados por un instante mágico

de las ruindades del telediario.

1 comentario:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

José manuel, me ha encantado el final, muchísimo.

Felicidades.

Un abrazo.

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