Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

domingo, 28 de junio de 2009

Tierra quemada


Una gran lengua de lava
decían que quemó tierras antes mineras.
Vine a verlo desde lejos:
encinas, pinos, alcornoques, quejigos,
eucaliptos, romero, retama, jara...,
mil nombres ya casi olvidados
se quedaron de pronto sin raíces
a las que poder aferrarse,
convertidos en negros tizones de espanto.
Dicen que alguien vio,
entre la gran humareda,
a un gramático buscando desesperado
nombres de plantas y árboles
que se deshacían en llama ante sus ojos.


Este llanto es por ti, tierra quemada.
Surge sin una sola lágrima
y ninguna brotará de quien lo escuche o lea:
el monte no es animal o persona
por quien llorar si se pierde.
Pero es herencia de los siglos
y sólo ellos juzgarán al homicida.
No te lloro pero sí te he querido,
tierra ahora quemada,
y sólo espero que los hijos de mis hijos
y los que aún hayan de conocerte,
te vean algún día verde y lozana
y no muerta en espantosa negrura.
Quizás ellos sí sepan quererte
como te corresponde
y cuidarte, honrarte y llorarte
si al caso hace.


Minas de Riotinto, dos de septiembre de dos mil cuatro.

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