Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL ÚLTIMO TREN DE LA VIDA





A Lula, buscadora de la belleza




   Le pregunté a mi amada: ¿Para qué te embelleces tanto? Para gustarme a mí misma -me contestó-. Porque hay instantes en que soy, a la vez, el espejo, la mirada y la belleza; instantes en que me siento, a la vez, el amor, el amante y la amada.

ABU-SAID, poeta persa.


   Pero, ¿qué es la muerte al fin y al cabo?
La retirada de un viejo mueble
y el encuentro con polvo y objetos
largo tiempo olvidados;
la perfección de perfecciones;
el no ser, el no existir,
el jamás haber existido;
o una puerta herrumbrosa
al final de un sótano oscuro;
quizás la conversión del presente
en un pretérito perfecto;
el último tren perdido…

   Lo malo no es la muerte en suma:
lo malo es no haber vivido,
que los afeites, los perfumes,
los cortes de pelo,
la deliciosa comida,
la ropa nueva…
no hayan sido amados,
atentamente contemplados,
dulcemente sentidos.

   Porque vivir, vivir de veras
es sentirse sintiendo,
es atender al asombro
de cada momento.

   Al final ha de venir la muerte,
la retirada del viejo mueble,
la ausencia de conciencia,
la última puerta que atravesemos,
simplemente el pretérito perfecto…

   Pero antes nos quedan
muchas horas por ser vividas,
para encontrar la belleza,
el amor del resto del mundo,
una nueva pintura para el techo,
la voz de una soprano italiana,
un nuevo cuadro en las paredes,
nuevas hojas en el diario,
un frondoso bosque alemán en verano,
los ojos de un madero sagrado
en medio de un océano de ojos…

   Al final nos iremos,
pero vivir, morir…, ¿qué importa?
Para el caso es lo mismo:
en la vida hemos de perder trenes
y uno más no nos hará distintos.
Quedaremos al fin varados
en la última estación,
solos, fríos, quietos,
con los ojos cerrados,
lleno el recuerdo de lo vivido
y, por fin, perfectos.

   Pero, hasta entonces,
gocemos.

1 comentario:

Gonzalo dijo...

Muy buenas José Manuel. Soy Gonzalo Pérez, de su clase de 2º de Bachillerato.
Utilizo esta entrada para hacerle llegar una respecto a nuestro próximo examen que me surgió esta misma tarde mientras leía los apuntes. Querría saber si están aceptadas las enumeraciones dentro de la explicación de algún fragmente del apartado de Lengua, enumeraciones bien de etapas de un movimiento o de sus características. Gracias de antemano.

Saludos cordiales,
Gonzalo Pérez

PD: Sinceramente me ha sorprendido gratamente su blog, quizás debería traernos alguno de sus textos en los "Viernes Literarios".

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