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No se puede experimentar mejor el principio de la impenetrabilidad de los cuerpos humanos que en una bulla de Semana Santa en Sevilla. Señores, por favor, a ver si no empujamos, que tenemos que caber todos para luego poder contarlo.


Fotografías: Ramón Simón (http://ramonsimon.blogspot.com/)

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Es una máxima perfecta, impenetrable.

Un saludo José manuel.

Y muchas gracias.
Alejandro Muñoz ha dicho que…
Ya veo que eres un alumno aventajado.
Es mucho más eficiente ese "comentas o te enteras" que el término "comentario"

Un abrazo... aunque no tengo muy claro si el principio de impenetrabiliadad de los cuerpos se cumple en todas las bullas de Semana Santa.
Muchas gracias por el enlace, José Manuel. Un abrazo para todos.

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