Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

lunes, 3 de mayo de 2010

Pienso que la escritura, aunque adorne sus formas con tiempos pasados o futuros, es eminentemente una actividad volcada en el presente. El escritor puede recrear el Egipto faraónico en una novela histórica, pero los pensamientos y emociones de sus personajes estarán filtrados por su propio estado de ánimo a la hora de escribir.
Por otra parte, ¿acaso las emociones del hombre de hoy son distintas de las del hombre de épocas pasadas? Para todo escritor su literatura es puro presente: no vale de nada lo escrito anteriormente y hay que seguir escribiendo para conocer más de uno y del mundo.

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El estilo lo es casi todo. El resto que falta es lo que termina de hacer grande una obra literaria.







3 comentarios:

Ramón Simón dijo...

Muy acertada tu entrada.
Bien definida. Todo un compendio de verdad, aunque el vaso puede estar medio lleno o medio vacío según el personaje, según el escritor.
De todas forma coincido contigo en el planteamiento de tu esrito sobre el escritor.

Un abrazo.

José Manuel Gómez Fernández dijo...

Gracias, Ramón, por tu comentario. Para mí la literatura es, sobre todo, estilo en tiempo presente.
Un abrazo mercurial.

Las hojas del roble dijo...

Hacia el presente y el futuro, maestro.

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