Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

miércoles, 1 de abril de 2015

EL SUPERHOMBRE MULTITAREA


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  SUSURROS DE PALABRAS EN EL VIENTO





EL SUPERHOMBRE MULTITAREA

    Querido lector:

    Hace unos días estuve en casa de un amigo y me puse a ver con su hija una serie para preadolescentes norteamericana.
    En una de las secuencias, una chica muy mona con muchas curvas y apariencia de muñeca perfecta pretendía hacer gracia con su papel de heroína de la multitarea: «Mira lo buena que soy que he estado haciendo dos cosas al mismo tiempo: he preparado unos macarrones al tiempo que me he aprendido un parlamento de Macbeth. He estado entonces macberroneando. Jejeje (risas enlatadas)».
    La gracia, como ven, estaba donde la espalda pierde su casto nombre.
    El caso es que la niña que estaba a mi lado, la hija de mi amigo, se rio de la gracieta aquella, pero yo en el fondo la compadecí. «Pobre -pensé-, tan joven y ya le están metiendo en la cabeza las ventajas de ser una persona multitarea».
    Dicho suceso me dio que pensar que el modelo de individuo que se está imponiendo es el del superhombre-orquesta, importado del país que primero te llama y luego te asusta, EE UU. Parece que todos hemos nacido en Manhattan debido a esta forma de vida yanqui que hemos asumido como borreguitos, como por ejemplo esta necesidad de ser hombres para todo en cualquier momento.
    El caso es que no está mal que uno sea polivalente, o sea, que sepa desempeñar distintas funciones, pero que las tenga que realizar todas a la vez, rápido y de contino es un asunto más serio.
    Un servidor se siente muchas veces en este mundo de locos un bicho extremadamente raro. En vez de la búsqueda de la contemplación, el silencio y la quietud, lo que buscan muchos hoy, alienados por el ritmo impuesto por el sistema, es el ir a matacaballo viendo sin ver lo que los rodea, enfangándose en el ruido y en la ultraactividad (hasta existen palabros como éste para definir no sé qué del mundo laboral).
    Lo peor no es sólo que se pretenda que los individuos acabemos pronto en el patio de los quietos víctimas de esta actividad frenética antes de cumplir la edad de jubilación (que también), sino sobre todo la falta de calma con que vamos, cual burros con anteojeras, de un lado para otro.
    Antonio Machado escribió, en unos preciosos versos de sus Proverbios y cantares, lo siguiente:

Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.


    He aquí explicada, con mejor pluma que la mía y con menos palabras, esta verdad esencial de la vida.
    Así pues, querido lector, lo animo a Vd. a hacer bien su faena, aunque sólo sea una. Y la multitarea para los norteamericanos con sus series de m...miércoles.



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