Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

miércoles, 13 de mayo de 2015

FOTOGRAFÍAS DE LA LÍNEA DE TREN SEVILLA-UTRERA


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A Jesús Beades, autor de las fotografías que ilustran esta entrada

    Querido lector:

    Como saben quienes me conocen, utilizo el tren de Cercanías Sevilla-Utrera (la línea C1) para llegar a mi centro de destino, sito en Utrera (Sevilla).
    Cada día laborable me dirijo a la estación de Santa Justa para coger el tren que me lleva a mi trabajo.
    La verdad es que hay pocos medios de transporte tan literarios y evocadores como el tren.
    Normalmente voy leyendo la prensa o el libro que llevo en la mochila, uno de los dos o tres que tengo entre manos en ese momento.
    Otras veces me adormilo, sobre todo si es lunes o final de semana.


    Y otras, las más productivas, me quedo maravillado contemplando el paisaje llano e inabarcable del sur sevillano, adornado por el celaje de nubes amenazadoras en invierno y algodonosas, blancas y risueñas en primavera.


    A veces, ante tanta belleza, saco mi cuaderno de notas y empiezo a anotar ideas que surgen en mi cabeza, con el propósito de cazarlas y desarrollarlas más tarde en esta bitácora.


    Una de esas ideas me surgió hace tiempo: la de recoger, en un libro colectivo, textos literarios (fundamentalmente poemas y cuentos) que tuviesen el viaje en tren como hilo conductor y que fuesen acompañados de fotografías, antiguas o actuales, de los trenes, de las vías o de las distintas estaciones del recorrido.
    Incluso llegué a hablar de ello hace tiempo con mi amigo el poeta pirata Ramón Simón, pero el proyecto no llegamos a concretarlo.


    La necesidad de pedir financiación, de buscar editor, de solicitar textos a compañeros escritores son todos ellos trabajos esforzados, y sólo la idea de pensar en esa tarea es obstáculo que me impide iniciar este proyecto, más ambicioso de lo que parecía en su germen. 

 
    Y es que uno se mete en cada fregado sin medir sus propias fuerzas... Chaplin decía que todos somos aficionados: la vida es tan corta que no hay tiempo para más.


    Hace unos días, navegando por Twitter di con el perfil de Jesús Beades, poeta y también docente, con quien he compartido alguna vez el viaje hacia Utrera, ya que él da clase allí.
    En su perfil de Twitter encontré un enlace a su cuenta de Instagram, en la que hallé fotografías suyas del itinerario antedicho que podrían muy bien ilustrar el no-libro del que he hablado.


    Sirvan estas imágenes como ejemplo de lo hermoso que podría ser un libro de fotografías y textos con el ferrocarril y las estaciones de tren como referencia, aunque jamás llegue a concretarse.



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