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LAS TRIBULACIONES, INVENCIONES Y CAVILACIONES DEL PERIODISTA Y CRONISTA PEPELECHE, RECOLECTADAS POR EL INSIGNE AUTOR D. JOSEPH PINCHO.

    Cuentan las lenguas dignas de fe que Pepeleche, inventor de esta obra, se llamaba en realidad de otra manera, pero que en sus años escolares le fue impuesto por sus compañeros de clase el susodicho alias debido a las enormes gafas de pasta dura que se vio obligado a usar por causa de su gran miopía.     “ Gafitas cuatro ojos, capitán de los piojos”, le decían primero, pero cuando se cansaron de esa cantinela empezaron a llamarlo Pepeleche, a raíz de que un día el maestro de gimnasia le espetó la frase “Ves menos que Pepe Leche”.     A partir de ese momento, Manuel José Fernández Gómez fue rebautizado de por vida, gracias también a su aceptación de aquel mote, con el nombre antedicho.     Pepe creció feliz en su patria chica, el pueblo huelveño de Minas del Río Tinto, rodeado del cariño de sus padres y hermanos, pero con diecisiete años hizo las maletas y se asentó en la ciudad de Sevilla para...

ELOGIO DE LA SONRISA

    Hay sonrisas que valen un Potosí. En el instituto donde doy clase hay una de ellas.     Vas por el pasillo o por una escalera con prisas, agobiado por el peso del calendario, cansado de madrugar y de intentar explicar en clase algo decente a quienes ni siquiera te miran a la cara cuando, de repente, te encuentras a veces con unos ojos radiantes de felicidad que destilan amor a la vida, los de una antigua alumna que aún recuerda momentos de mis clases de Literatura.     Y en ese momento, más allá de las máscaras que nos imponen las convenciones, en el encuentro de dos almas que se miran, gracias a la profundidad de esa preciosa sonrisa, la mañana se llena de luz. Es la suya sonrisa alegre que traspasa tu máscara de profesor adusto, que desarma tu ingrato papel de pastor del vociferante rebaño de los pasillos.     Te das cuenta entonces de lo difícil que es encontrarte hoy delante de tus ojos una s...

EL FRACASADO ASESINO PSICÓPATA SUICIDA Y SUS PARANOIAS PARA NO DORMIR (PESADILLA)

    El psicópata eligió un mal día para cometer el magnicidio en el instituto en el que sentía que le habían arruinado la vida.     Por fin podía poner en práctica las lecciones de miles de horas de videojuegos sangrientos. Lo tenía todo comprado en el mercado negro: granadas de mano, cuchillos de monte, lanzacohetes, fusil de asalto, pistolas...     Había calculado hasta el nanosegundo cómo debía actuar. Igual que un animal de presa que atacara sin piedad ni remordimientos de conciencia, debía ser rápido, mortal, insaciable en la matanza.     Pero se le olvidó un detalle, un minúsculo detalle que estropeó todos sus planes, minuciosamente programados desde hacía meses: aquel día el instituto estaba cerrado porque era el Día del Profesor.     Lo último que pensó justo antes de que aquella bala destrozase su cerebro de malnacido fue que, de nuevo, para su desgracia, igual que en tantas o...

DE LOS CAMAREROS DE SEVILLA

    Uno de los defectos de la nación española, según el sentir de los demás europeos, es el orgullo.     José Cadalso: Carta XXXVIII de las Cartas Marruecas (1789). Al maestro de periodistas Antonio Burgos     Hace poco mi mujer, mi hija y yo salimos un viernes a dar un paseo por el centro de Sevilla y entramos en un bar. El sitio era pequeño, con pocas mesas. ¿Saben Vds. lo que siente un hombre invisible? Pues así nos sentimos en aquellos instantes porque la camarera, que parecía la dueña, pasó olímpicamente de nosotros. Es más, el colmo fue observar que se estaba dedicando a probar una rica cerveza desde detrás de la barra. Decidimos irnos y, cuando estábamos en la puerta, se acercó a preguntar. A buenas horas mangas verdes.     Pero no acabó ahí la cosa. Entramos en un bar que estaba al lado y, después de estar unos diez minutos esperando, el camarero, que ap...

LA BRASA VIVA DEL MIÉRCOLES DE CENIZA

--> Mi corazón espera también, hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera. Antonio Machado: final del poema “ A un olmo seco”, de Campos de Castilla (1907-1917).     En los primeros trinos de unos pájaros en el amanecer de hace unos días; en la luz que avanza conquistando las oscuridades de amaneceres y atardeceres; en la visión de la primera cigüeña; en el lento retroceso de las últimas toses; en el aumento imperceptible de la temperatura; en el abandono de la ropa más gruesa en el más profundo rincón del armario; en el encaje de los cuerpos, habituados al frío a su pesar durante tanto tiempo; en las hojas que el calendario va dejando caer en busca de la Resurrección; en las miradas, que dejan de enfocar al fondo de uno y de pronto encuentran al otro con su belleza; en el movimiento de las iglesias con sus hermandades; en las calles, más animadas y sonorosas que en los gélidos meses invernales; en las visita...

MÓVILES EN UN RESTAURANTE NEOYORQUINO (CASO VERÍDICO)

    Querido lector:     Un famoso restaurante que lleva abierto muchos años en Nueva York y de cuyo nombre no quiero acordarme, al cual acuden tanto nativos como turistas, decidió hace un año contratar a una empresa para intentar descubrir por qué estaba teniendo malas críticas últimamente.    Aunque en aquel local sirven más o menos siempre al mismo número de comensales, las quejas por la calidad del servicio habían aumentado, a pesar de que los dueños habían contratado a más camareros y de que habían reducido el número de platos de la carta.     Las quejas más usuales en las páginas de crítica gastronómica de la ciudad tanto de éste como de otros restaurantes de la zona se referían a que el servicio era lento y al hecho de que el cliente tenía a veces que esperar mucho en la calle para poder conseguir mesa.     La empresa contratada por el restaurante inicialmente hizo alusión a la n...

LA NECESIDAD DE TOCAR(NOS)

    Querido lector:     Quiero compartir con Vd. una anécdota personal y una reflexión: LA ANÉCDOTA PERSONAL:     Venía yo deseando desde hace tiempo tener en casa un espacio de trabajo manual en el que poder dar salida a mi afición por el bricolaje.     Porque ¿me puede Vd. decir, con lo pequeños que son los pisos de hoy en día, dónde puede uno tener un banco de trabajo en condiciones y sus herramientas ordenadas como Dios manda para poder cortar, limar, apuntillar, atornillar... todo tipo de objetos?     Me dirá Vd. que ésa es una pasión muy masculina. Es cierto que a muchos hombres nos gusta (nos encanta, diría yo) transformar los objetos de nuestro mundo con el esfuerzo de nuestras manos.     Y, por supuesto, es ésta una pasión que se hereda. Yo en mi caso la he heredado de mi abuelo Manuel, que fue mecánico de locomotoras en la...