Ir al contenido principal
Nada más levantarse, recorría el piso sintonizando en la radio de cada habitación los diferentes informativos de la mañana. De ese modo, mientras se afeitaba o tomaba café, conseguía una caótica visión plural de la realidad mundana.

**

La única ventaja que encuentro para desechar hoy la idea de formar parte de una tertulia literaria es que de esa forma uno se evita tener que soportar a letraheridos inaguantablemente pedantes con cante a güisqui de garrafón*

________
*Nota del autor: esta máxima minúscula fue escrita antes de conocer a los mercuriales, caracterizados por su cándida sobriedad y morigeración.


***

Es curioso cómo valoramos más a alguien famoso si es de nuestro pueblo o barrio antes que a los de otros lares. De ese modo, algún escritor famoso casi preferiría leer el pregón a la virgen de su tierra o patria chica el día de su fiesta antes que el discurso de recepción del Nobel de Literatura. ¡Cuánta fuerza tiene en nosotros la tierra!

Tres finales para el caso anterior:

A) Si elige dar el pregón, perderá en universalidad.
B) Si, por contra, viaja a Estocolmo, perderá el favor de sus conciudadanos y el de su virgencita... ¡terrible confusión!
C)La resolución de la tesitura entre ser aplaudido por muchos desconocidos o por los queridos paisanos de uno puede estar en dar el pregón de las fiestas del pueblo en el discurso de recepción del Nobel (siempre puede uno alegar que se dejó en casa los otros papeles).

***

Todo españolito conoce las leyes, pero siempre son de aplicación exclusivamente para los demás, nunca para él mismo.



Comentarios

Unknown ha dicho que…
Me quedo con la opción C

Abrazos

Entradas populares de este blog

FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA

    DENEGACIÓN Y AUSENCIA DE LA HISTORIA   La Semana Santa no había existido nunca. Es cierto que se celebró otros años. Pero auténtica existencia no tiene hasta este Domingo de Ramos. Las otras Semanas Santas pertenecen a la Historia, es decir, al recuerdo. Y toda memoria se va, desaparece con su cauda de tiempos y acontecimientos, ante el hecho sencillo de salir los nazarenos a la calle. La Semana Santa surge en resurrección de milagro, que olvidan referencias y avatares. Por eso la Semana Santa es incapaz de filosofía e historia. En estos días no se razona. Se siente nada más. Se vive y no se recuerda. La Semana Santa no ha existido hasta ahora mismo. Queda lejana toda cuestión previa. Inútil buscarle raíces teológicas o tubérculos históricos. Nace la Semana Santa en sí, para sí y por sí. Es autóctona, autónoma y automática. Nace y crece como una planta. Dura siete días y en este tiempo germina, levanta el tallo, florece, fructifica y grana. Acaba finalme...

GREGUERÍAS Y GOLLERÍAS DE RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

  gollería De or. inc. 1.  f.  Manjar exquisito y delicado. 2.  f. coloq.  Delicadeza, superfluidad.   ( Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, versión 23.4)             En la entrada de la semana pasada hablamos del banquete-homenaje a don Nadie en el café de Pombo de Madrid en mayo de 1922, organizado por la tertulia radicada en dicho café. Hoy necesariamente hemos de escribir sobre el genial fundador y mantenedor de dicha reunión semanal de “modernistas”, como se nombraba entonces a los artistas de vanguardia. Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963) o simplemente Ramón, es uno de los escritores más sorprendentes del siglo XX por su original obra literaria, que participa de muchos géneros –novela, teatro, ensayo, biografía...- y por las andanzas de una vida viajera, bohemia y surrealista que ha logrado eclipsar en ocasiones la fama de sus escr...

EL ALMA DE LA MÚSICA

         Recuerdo, por ejemplo, de la época de mis primeros años de juventud, que un día nuestra cocinera, con lágrimas en los ojos, irrumpió en la habitación: le acababan de comunicar que Charlotte Wolter (la actriz más famosa del Burgtheater) había muerto. Lo más grotesco de aquel dolor exagerado era, por supuesto, que nuestra anciana cocinera medio analfabeta no había estado ni una sola vez en el Burgtheater y no había visto a la Wolter ni dentro ni fuera del escenario; pero en Viena, una gran actriz nacional era propiedad colectiva hasta tal punto que incluso los que no se interesaban por el teatro percibían su muerte como una catástrofe.     Stefan Zweig: El mundo de ayer. Memorias de un europeo (editorial Acantilado, 2001).     Siempre le había gustado la música.     Cuando era pequeña, se quedaba escuchando detrás de la puerta, en el rellano de la planta de abajo, las leccio...