Se muestran aquí unos textos misceláneos (diario, cuentos, reflexiones varias...) encontrados entre los papeles del periodista Pepeleche, quien decidió abandonar su confortable vida en busca de la iluminación en medio de las cumbres del Himalaya.

jueves, 18 de noviembre de 2010

♣ Antes se homenajeaba a los artistas muertos (el club de los poetas muertos). La muerte era el momento a partir del cual se consideraban en la distancia sus obras. Sin embargo, algunos artistas empezaron a quejarse de que no se los homenajeaba en vida por su obra, pero se pasó al extremo contrario.

Hoy los artistas jóvenes tienen ya museo. Claro que eso de “artista” es un homenaje excesivo en algunos casos, pero ya se sabe que en el país de los ciegos...

Por cierto: el diseño y la moda se equiparan al arte, pero, paradójicamente, en estos campos todo es hoy revival, repetición de moldes gastados.

♣ Lo primero que Pedro Pi leía del periódico era la sección de esquelas. Quería cerciorarse todas las mañanas de que su nombre no aparecía en ellas. Un día vio su nombre en una esquela por equivocación y se murió de la impresión.

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