Viendo mi confesor esta falta tan grande, y que no hay esperanza de que puedan aparecer, me ha mandado que vuelva a escribir todo lo que había escrito en estos diez cuadernos. Grandísima repugnancia siento en volver a hacer esta obra por muchas causas y razones que no pongo aquí por no alargarme; y la principal es hallarme tan falta de salud que parece imposible, estando como estoy, que pueda escribir tanto como hay que escribir. Madre María de San José : Carta a fray Plácido de Olmedo , ca. 1703-1705. El señor Mantenedor de la tertulia literaria de Los Caireles (cuya sede física se hallaba en la taberna Malvivires de Málaga) , don Francisco Domingo y Marqués, odiaba profundamente los tanatorios , tanto como amaba la poesía de Jaime Gil de Biedma (" Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde ") . No podía soportar aquellos "centros comerciales de la muerte" -así los llamaba-...