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EL SEÑOR MANTENEDOR

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AMAZONAS EN SEVILLA

         Atacarían por la mañana temprano, cuando la ciudad se revolviese en el duermevela del amanecer, agitada por el calor y el canto de las chicharras.       Las amazonas habían llegado a Sevilla en los barcos que Colón había embarrancado en Cuba en su primer viaje tras un terrible enfrentamiento entre los españoles (que pretendían conquistar aquellas tierras) y los indios caribes.       Aquellas guerreras habían desembarcado días atrás en el Arenal, el gran arrabal extramuros de la ciudad, causando espanto con sus cuerpos desnudos, sus gritos de guerra y la vistosidad de las tiendas de su campamento.       Apenas había empezado a salir el sol por el Oriente cuando aquel ejército de mujeres, guiadas por Pentesilea, inició la invasión de la ciudad. La señal del comienzo de la batalla fue el vuelo de una cotorra, que dio inicio a un ataque con arcos a las defensas de la puerta de Triana.     ...

EL IMPOSTOR (CUENTO EN SEIS VERSIONES)

    Primera versión (A-B-C) A) M., el escritor, era un verdadero impostor. Como todos los escritores, fingía o engañaba con apariencia de verdad, pero, aparte de los juegos de artificio con que ocultaba su verdadero ser tras miles de palabras con que ensuciaba cientos de páginas cada día, engañaba a todos porque en realidad era la inteligencia artificial la que construía las tramas de sus novelas, los diálogos de sus obras de teatro, los versos de sus poemas. Un día, harto de tanto artificio, tiró a la basura el ordenador portátil, arrancó una hoja de un cuaderno, se armó de un boli BIC negro y empezó a escribir a la antigua usanza: B) Juan H. era un verdadero impostor. Su juego favorito era el de atribuir falsamente historias, inventadas por él, a alguien que le cayese mal. En su infancia y adolescencia, los castigos que recibió por sus mentiras no fueron lo suficientemente ejemplares como para que cejase en su empeño, por lo que entró en la adultez con ansias en...

LA SEÑAL LUMINOSA

       Odiaba volar. Hubiese pagado más de la mitad de su millonario sueldo de entrenador de un potente club de fútbol de Primera División si hubiese podido librarse de muchos desplazamientos en avión a lo largo de su dilatada y exitosa carrera. Pero en la vida las cosas no funcionan como uno quiere, sino como son en realidad.    Los días previos al vuelo procuraba distraerse viendo vídeos de partidos del próximo rival o imaginando situaciones defensivas u ofensivas en su tableta, pero cuando llegaba el día del aeropuerto se ponía descompuesto: le daba vueltas una y otra vez a imágenes, creadas por su imaginación, de interiores de aviones arrasados por una ola de queroseno inflamado; de náufragos que nadaban desesperados en las frías aguas del océano mientras se hundía el aparato; de gritos, de carreras y la angustia de no saber cómo inflar el chaleco salvavidas o cómo demonios respirar en la máscara de oxígeno (aunque los azafatos lo hubiesen explicado mi...

PARADA DE REGULACIÓN

   A José María Jurado        ... porque viajar en el métro es como estar metido en un reloj. Las estaciones son los minutos, comprendes, es ese tiempo de ustedes, de ahora; pero yo sé que hay otro, y he estado pensando, pensando…    Julio Cortázar: "El perseguidor", Las armas secretas (1959).    En el C1, a una hora de tráfico. Es tarde, el sol declina y levanta ese viento desagradable de muchos a tard ecer es de primavera en Sevilla.     Las conversaciones van y vienen a oleadas entre los compañeros de trabajo de la estación de tren, que forman un corro alegre y cansado al final del autobús circular.     R. habla poco. Prefiere contemplar los matices del instante, bañados por la luz del ocaso. A veces, sin embargo, dice alguna que otra frase convencional sobre los cambios en la temperatura de los últimos días o sobre las ruindades de los titulares de prensa.     Conforme se van bajando ...

SEVILLA, 10 DE ABRIL DE 1936

  Imagen tomada del perfil de X de José Luis Garrido.    Calle Amargura, Sevilla, mañana del Viernes Santo de 1936.     La calle es un hervidero de gente, que está atenta a cada detalle del palio de la Macarena, que avanza con decisión en medio de un caudal de cabezas ensombreradas y unos pocos capirotes.     Algunos nazarenos son, en realidad, policías y guardias de asalto que han salido a la calle a vigilar que no haya ninguna alteración del orden. La lucha política esos días en España ha alcanzado tal nivel de tensión que la violencia podría extenderse irremediablemente a las calles.     Pero no hay mejor medicina para el alma que (a pesar de la bulla que a uno lo lleva en volandas de un lado a otro) contemplar, poder ver, o al menos atisbar, con los ojos del corazón, el rostro de la Madre de Dios.     Los balcones están llenos también de gente, de personas que pondrán sus dedos temblorosos sobre las bambalinas...

MEDITACIONES SOBRE LA CONTEMPLACIÓN

          Queridos lectores:             En tre julio y agosto de 2016 escrib í, durante mis vacaciones de verano, un ensayo titulado  Meditaciones sobre la contemplación .         En estas  m editaciones   (que ahora les ofrezco convertidas en podcasts ) quise reflexionar en voz alta sobre la importancia de la contemplación, la meditación y la atención plena en una época como la nuestra en que apenas se valoran estas actitudes, tan necesarias para el desarrollo del ser humano.         Espero que disfruten ustedes con ellas tanto al menos como yo lo hice escribiéndolas.         Un muy afectuoso saludo de           José Manuel Gómez Fernández.