A José María Jurado ... porque viajar en el métro es como estar metido en un reloj. Las estaciones son los minutos, comprendes, es ese tiempo de ustedes, de ahora; pero yo sé que hay otro, y he estado pensando, pensando… Julio Cortázar: "El perseguidor", Las armas secretas (1959). En el C1, a una hora de tráfico. Es tarde, el sol declina y levanta ese viento desagradable de muchos a tard ecer es de primavera en Sevilla. Las conversaciones van y vienen a oleadas entre los compañeros de trabajo de la estación de tren, que forman un corro alegre y cansado al final del autobús circular. R. habla poco. Prefiere contemplar los matices del instante, bañados por la luz del ocaso. A veces, sin embargo, dice alguna que otra frase convencional sobre los cambios en la temperatura de los últimos días o sobre las ruindades de los titulares de prensa. Conforme se van bajando ...