Los movimientos antivacunas fueron solo el principio de la larga serie de acontecimientos que llevaron al fin. El mundo se volvió loco y prefirió dejarse arrastrar por la voz de los iletrados, deseosos de fama, anhelantes de oír sus nombres repetidamente en los telediarios. Después empezó a cobrar importancia inusitada una larga lista de movimientos, de antis (así los llamaban porque empezaban todos con ese prefijo): los antivacas , los anticunas , los anticompresas , los anticuadros , los antibigotes , los antiprocesiones , los antihombres , los antimujeres , los anticatólicos, los antiniebla... Las calles se llenaron de carteles anti todo, y con tanta niebla era difícil ver con claridad. No se sabe bien cómo, pero llegó un momento (que parece tuvo lugar a principios de 2022) en el que todos los antis, todos los integrantes de aquellos mo...