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Mostrando las entradas etiquetadas como Impresiones de un aprendiz de espeleólogo

Necesidad de conclusiones

   Echo en falta, ya que no en los prólogos (debido a la escasez de dicho recurso) sí en las últimas páginas de muchas novelas contemporáneas si no moralejas finales al estilo de las que rematan las fábulas de Esopo, al menos conclusiones que muestren a las claras qué diantres han querido plasmar sus autores con toda su palabrería narrativa.    Sí, señores escribidores: no viene mal de vez en cuando dejar de lado el fingimiento y enseñar las cartas que siempre se reservan y no muestran ni siquiera en el final del juego novelístico. Echa uno en falta, por ejemplo, frases del tipo "quería con esta novela reflejar el final de la era de las utopías" o "deseaba denunciar la crisis del sistema educativo actual".    Sé que son frases solemnes con olor a rancio academicismo, pero estoy seguro de que en más de un caso guiarían al lector en la relectura mental de las páginas ya exploradas. CONCLUSIÓN DE ESTA ENTRADA DE BLOG :    Pienso que lo...

Folios en blanco

   ¿Qué decir en el silencio en blanco de la página, tortura del escritor? ¿Por qué estropearlo con torpes borrones de tinta?    La vida es un cuaderno que hay que ir escribiendo, rellenando, ocupando cada jornada. Pero debe haber también días de silencio, de páginas en blanco, en los que es mejor apenas decir nada.    La palabra estropea muchas veces momentos mágicos. En ocasiones es mejor callar o no escribir.    Nos aburre el silencio, el blanco de algunas páginas de nuestro caminar, pero ¿por qué hemos de rellenar esos huecos siempre con palabras?    Entre los amantes, a veces un silencio cómplice es mejor que el más fuerte de los abrazos. En esos instantes, se unen el silencio de Dios y el de los hombres.    Hay quien huye del silencio como de la peste, quizás porque teme en el fondo bajar los escalones de la sima de su alma, porque le da pánico no saber qué puede descubrir en aquel hondón. ...

La magia del Arte

Fotografía que me ha sido amablemente cedida por Heraclio R. Oliver, fotógrafo sevillano especializado en Arquitectura y obras de Arte.    Hay imágenes que lo dicen todo y no necesitan comento porque todo está en su ser compendiado. Ésta es una de ellas.    Podría escribir acerca de esta fotografía comparándola con famosos cuadros o describiendo la técnica artística y la tecnología que la han hecho posible.    Pero no: hoy no quiero hablar de nada de eso. Tampoco de crisis seculares.    Hoy el alma, al contemplar la belleza de esta foto, me pide hablar de vida, de esperanza entre el lodo y del milagro que consigue el artista con su genio y con su sabia mirada de las realidades del mundo.    Aquí es el genio del fotógrafo el que, unido a su corazón, anuda el de los seres eternizados con el del espectador, desconcertado por tanta belleza, e imprime en la cámara oscura del sentimiento formas puras por ser hermosas...

Nulla dies sine linea

(Traducción: "Ningún día sin una línea". Es un aforismo atribuido a Plinio el Viejo .)    Nadie que no sea escritor sabe el trabajo que nos da a los juntaletras cumplir escrupulosamente todos los días la regla expresada por el dichoso latinajo de las narices.

Lecturas de verano

    Siempre me ha encantado la sensación de libertad que provoca la lectura de las narraciones marineras, a pesar del ligero inconveniente de las salpicaduras de agua.