Ir al contenido principal

El autor se lava los dientes (en monólogo interior)

Mala cara todavía. Debo comer más; últimamente escribo demasiado y no me cuido mucho. Pasta, cepillo, vaso de agua..., me gusta lo que he escrito, pero lo último..., eso de que en/con la muerte se paga toda la vida..., no sé, frotar los dientes, arriba y abajo, desde la encía hasta el diente, delante, detrás..., no me convence..., bueno, al fin y al cabo es lo que opina el compañero del protagonista..., arriba, abajo, enjuagar..., en el concepto que éste tiene de la muerte no entra pagar nada porque hayas sido de una u otra manera, delante, detrás, la muerte en aquel sitio es igual de desesperante para todos,... beber, escupir, frotar,... no hay un premio, un pago, una bula de salvación eterna allí abajo, delante, detrás, arriba, abajo, ...todos sufren aquel calvario del pensamiento...beber, escupir, bueno... lo dejaremos así, me gusta, mañana lo releeré, secar cepillo y boca, apagar luz, hasta mañana. Tras el embozo de la sábana: todos sufrimos, todos morimos, así que ¿para qué escribir monólogos interiores o cepillarse los dien-tes?..........................................................................................................................................................................

Comentarios

Escribir, cepillarse los dientes: formas de purgar, de limpiar, de catarsis.
Un abrazo mercurial.
Capitán ha dicho que…
Cuando a uno le gusta lo que escribe, da igual cómo se cepille los dientes.

Un abrazo
José María JURADO ha dicho que…
Hacía tiempo, se echaba de menos.
Juan, Capitán, José María:
Gracias por leer estos restos de naufragio novelístico. Ya que al menos en su momento no pude publicar el texto completo (intitulado "Una novela imposible"), recogeré en una serie las partes más "blogueables" (¡anda!, ¡si acabo de inventar un nuevo "palabro"!) de dicha anti-novela, cuyo texto completo está en formato "embedit" publicado en mi blog (por si a alguien le interesa leerla).
Un abrazo mercurial y "bloguemio".

Entradas populares de este blog

FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA

    DENEGACIÓN Y AUSENCIA DE LA HISTORIA   La Semana Santa no había existido nunca. Es cierto que se celebró otros años. Pero auténtica existencia no tiene hasta este Domingo de Ramos. Las otras Semanas Santas pertenecen a la Historia, es decir, al recuerdo. Y toda memoria se va, desaparece con su cauda de tiempos y acontecimientos, ante el hecho sencillo de salir los nazarenos a la calle. La Semana Santa surge en resurrección de milagro, que olvidan referencias y avatares. Por eso la Semana Santa es incapaz de filosofía e historia. En estos días no se razona. Se siente nada más. Se vive y no se recuerda. La Semana Santa no ha existido hasta ahora mismo. Queda lejana toda cuestión previa. Inútil buscarle raíces teológicas o tubérculos históricos. Nace la Semana Santa en sí, para sí y por sí. Es autóctona, autónoma y automática. Nace y crece como una planta. Dura siete días y en este tiempo germina, levanta el tallo, florece, fructifica y grana. Acaba finalme...

SIETE CARTAS LITERARIAS A MI HIJA

--> A la memoria de mi tía Angélica Carta primera     Querida hija:     Hace unos días inútilmente intentaste, como otras veces, que yo dejase mis papeles y me pusiera a jugar contigo al ajedrez.     Ante mi negativa, me soltaste las siguientes preguntas: “Papá, ¿por qué no me haces caso? ¿Por qué estás siempre escribiendo por las tardes?”.     Aquellas palabras me hicieron reflexionar. No supe entonces qué contestarte (ya sabes que soy de reacciones lentas), pero llevo días dándole vueltas a la respuesta.    Como no me gusta responder de cualquier manera a cuestiones importantes como ésta, he decidido contestarte por escrito, por carta, como se hacía antiguamente. En estas cartas o epístolas intentaré dar respuesta a tus preguntas y a otras muchas que yo también me hago constantemente y que están relacionadas con las tuyas.     Antes que ...

GREGUERÍAS Y GOLLERÍAS DE RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

  gollería De or. inc. 1.  f.  Manjar exquisito y delicado. 2.  f. coloq.  Delicadeza, superfluidad.   ( Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, versión 23.4)             En la entrada de la semana pasada hablamos del banquete-homenaje a don Nadie en el café de Pombo de Madrid en mayo de 1922, organizado por la tertulia radicada en dicho café. Hoy necesariamente hemos de escribir sobre el genial fundador y mantenedor de dicha reunión semanal de “modernistas”, como se nombraba entonces a los artistas de vanguardia. Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963) o simplemente Ramón, es uno de los escritores más sorprendentes del siglo XX por su original obra literaria, que participa de muchos géneros –novela, teatro, ensayo, biografía...- y por las andanzas de una vida viajera, bohemia y surrealista que ha logrado eclipsar en ocasiones la fama de sus escr...