A mi sobrino Rogelio SERÁ (sería) fácil: simplemente alguien le acercará (acercaría) un micrófono, que cogerá (cogería) con un temblor en las manos. Unos pasos vacilantes y después… Luego (se le saltaban las lágrimas solo de pensarlo) una voz, la suya, empezaría a cantar canciones, sus canciones, estados de ánimo congelados en el tiempo y más tarde convertidos sin prisa en música, un repertorio de sus vivencias de los últimos años, discos escritos con los surcos por los que su vida había ido discurriendo. Y allí abajo los jóvenes cantarán (cantarían) sus versos, quizás no hará (haría) falta usar el micrófono porque todo el estadio será (sería) una sola voz entonando las frases en las que ella había venido contando su mundo en los últimos tiempos: el amor por su primer novio, el dolor de aquel la ruptura (ya tan lejana) , el placer de la música, el odio a los políticos estúpidos, la fe, los libros, el cine, el misterio del tiempo… Todo será (sería) muy fácil. Per...