Ir al contenido principal

El cromo de Yashín y el "boliplátano"



   Recuerdo cómo disfrutaba de niño intercambiando cromos de futbolistas con mis amigos.
   Los álbumes los teníamos casi completos, pero a todos nos faltaba un cromo que se convirtió en un mito: el de Lev Yashin (para nosotros Yashín), "La Araña Negra", que fue portero del equipo de fútbol de la Unión Soviética años antes de nacer nosotros.
   El hecho de no poder encontrar su cromo envolvió a aquel guardameta en la leyenda, engrandecida por el hecho de que ninguno de nosotros lo vio nunca jugar.
   En mi infancia hubo otra frustración parecida: en un tebeo anunciaron un bolígrafo de plástico con forma de plátano. Había que mandar una moneda de cincuenta pesetas junto con la solicitud rellena a un apartado de correos de Madrid. Así lo hice, pero nunca recibí el "boliplátano". Aún lo busco cuando entro en alguno de esos bazares llenos de cachivaches multicolores.
   "La Araña Negra", el "boliplátano"..., retales de mi infancia que nunca poseí pero que me traen aún a la memoria los deseos del niño que era entonces.


Comentarios

Entradas populares de este blog

FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS DE LA SEMANA SANTA DE SEVILLA

    DENEGACIÓN Y AUSENCIA DE LA HISTORIA   La Semana Santa no había existido nunca. Es cierto que se celebró otros años. Pero auténtica existencia no tiene hasta este Domingo de Ramos. Las otras Semanas Santas pertenecen a la Historia, es decir, al recuerdo. Y toda memoria se va, desaparece con su cauda de tiempos y acontecimientos, ante el hecho sencillo de salir los nazarenos a la calle. La Semana Santa surge en resurrección de milagro, que olvidan referencias y avatares. Por eso la Semana Santa es incapaz de filosofía e historia. En estos días no se razona. Se siente nada más. Se vive y no se recuerda. La Semana Santa no ha existido hasta ahora mismo. Queda lejana toda cuestión previa. Inútil buscarle raíces teológicas o tubérculos históricos. Nace la Semana Santa en sí, para sí y por sí. Es autóctona, autónoma y automática. Nace y crece como una planta. Dura siete días y en este tiempo germina, levanta el tallo, florece, fructifica y grana. Acaba finalme...

GREGUERÍAS Y GOLLERÍAS DE RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

  gollería De or. inc. 1.  f.  Manjar exquisito y delicado. 2.  f. coloq.  Delicadeza, superfluidad.   ( Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, versión 23.4)             En la entrada de la semana pasada hablamos del banquete-homenaje a don Nadie en el café de Pombo de Madrid en mayo de 1922, organizado por la tertulia radicada en dicho café. Hoy necesariamente hemos de escribir sobre el genial fundador y mantenedor de dicha reunión semanal de “modernistas”, como se nombraba entonces a los artistas de vanguardia. Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963) o simplemente Ramón, es uno de los escritores más sorprendentes del siglo XX por su original obra literaria, que participa de muchos géneros –novela, teatro, ensayo, biografía...- y por las andanzas de una vida viajera, bohemia y surrealista que ha logrado eclipsar en ocasiones la fama de sus escr...

La trastienda del artista

Fotografía de mi muy querido amigo Ramón Simón , a quien dedico de corazón esta entrada lunar. Niño llorando al fondo. Cables cruzados. Libros, cuadros, libros de cuadros, cuadros con libros... La cabeza dando vueltas entre los muros de la trastienda del artista, que sueña, que vuela, que imagina, que piensa, que siente..., que busca la libertad en cada hueco de su alma. Son los restos de anteriores batallas artísticas los que usa para inspirarse, para juntar con ellos un ejército de palabras, de imágenes, de formas con las que atacar al fiero animal del tiempo. La guerra no la ganaremos nunca, pero nos quedará al menos el orgullo de los guerreros antiguos: el de haber ganado las pequeñas batallas de los instantes eternos. Salud, artistas. Con los restos de vuestro Arte, hermanos mercuriales, está escrito que otros querrán de nuevo vencer en la eterna guerra del hombre y el mundo, pero sólo vosotros seréis los que estaréis siempre en mi corazón hasta el último latido. Vale .